A veces cierro los ojos esperando que no sea muy tarde. Trato de adivinar la hora, quiero dormir un rato más, pero tengo cosas que hacer; cosas que conforme pasan las horas voy dejando atrás. Duermo, olvido y sigo adelante. Hago lo esencial, sin embargo lo que dejo se acumula.
Cada día me siento igual, hasta que pasa algo y se me vuelve a olvidar.